23 de febrero de 2012
Pastor Gérald Fruhinsholz


Neumáticos pinchados en el parking de la iglesia, pintadas en las paredes, palabras injuriosas acerca de Jesús… La asamblea bautista de la calle Narkis, cerca de Betsalel, ha sido una vez más, víctima del vandalismo anticristiano. El pastor Chuck Kopp fue testigo de ello el lunes 20 de febrero.

Es el segundo acto de profanación de un lugar de culto cristiano desde principios de mes. Entre los eslóganes escritos en hebreo destaca: « Os vamos a crucificar «  y « Muerte al cristianismo ». Hace dos semanas tuvo lugar otra profanación contra el monasterio de la Cruz, señaló Micky Rosenfeld, portavoz de la policía.

En 1982, la iglesia bautista de Narkis, construida en madera en aquella época, fue totalmente destruida por un incendio intencionado. Luego, en 2007, otro incendio dañó una gran parte del mobiliario y de los libros de oración.

Ayer por la mañana, un consejero especial del Ministro de Seguridad interior, Moty Zaken, transmitió a la Congregación su solidaridad y pidió disculpas por esos actos vandálicos. El rabbi Ada Zavidov, en nombre de toda la Asamblea Har-El, depositó también un ramo de flores como « símbolo de amistad comunitaria, lamentando y condenando el acto horrendo perpetrado contra la iglesia, y deseando una mayor tolerancia en la hermosa ciudad de Jerusalén ».

Los eslóganes mencionan también el « precio que hay que pagar » una « práctica por parte de los judíos ultra-ortodoxosque consiste en vengarse con otros, de las medidas que adopta el gobierno y que les son desfavorables o que ellos juzgan como opuestas a sus intereses », según Euronews.

Todo esto nos debe llevar a orar por la paz, tal y como lo pide David en el Salmo 122:


« Por ti le pedimos a Dios: « ¡Que tengas paz, Jerusalén! » ¡Que vivan en paz los que te aman! ¡Que dentro de tus murallas y dentro de tus palacios haya paz y seguridad!» A mis hermanos y amigos les deseo que tengan paz. Y a ti, Jerusalén, te deseo mucho bienestar porque en ti se encuentra el templo de nuestro Dios« .

Traducción :Esther KWIK




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